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2026: Retos y oportunidades en la relación México–EU y la logística

 

El 2026 arrancó con un aire de expectativa y cautela en el sector logístico. La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las conversaciones sobre nuevos aranceles han puesto a prueba la capacidad de adaptación de las cadenas de suministro. Para quienes operan en comercio exterior, el panorama es claro: más que un año de expansión, será un año de ajustes y planeación estratégica.

 

El contexto actual: incertidumbre y proteccionismo

 

  • Inflación y proteccionismo son los dos grandes retos que definen el escenario logístico .
  • Las decisiones políticas en Estados Unidos, como la posibilidad de imponer o retirar aranceles de manera unilateral, generan cambios inmediatos en los costos de operación.
  • México enfrenta limitaciones estructurales en energía, infraestructura portuaria y seguridad jurídica, lo que complica aprovechar al máximo el nearshoring.

En palabras de expertos, la logística se ha convertido en un ejercicio de “operar en el día a día”, donde lo planeado ayer puede dejar de servir hoy.

 

Conversaciones bilaterales: México y EU en la mesa

 

Las conversaciones recientes entre México y Estados Unidos sobre aranceles y la revisión del T-MEC buscan dar certidumbre a los sectores productivos. Sin embargo, la opacidad en las negociaciones mantiene en alerta a las empresas.

 

  • El mayor riesgo es confiar en que el tratado se mantendrá intacto.
  • Las decisiones unilaterales de Washington pueden impactar de inmediato en las cadenas de suministro.
  • El sector logístico mexicano, que aporta más del 8% del PIB nacional, depende de la claridad en estas negociaciones para sostener inversiones y proyectos de largo plazo .

 

Impacto en la logística: costos, rutas y proveedores

 

Cambios en costos

Un anuncio de aranceles puede modificar de un día para otro el modelo de costos. Empresas que dependen de insumos importados deben buscar alternativas rápidas, lo que implica:

 

  • Nuevos proveedores (que pueden tardar meses en desarrollarse).
  • Ajustes en rutas marítimas y aéreas.
  • Incremento en inventarios para cubrir posibles interrupciones.

 

Nearshoring en pausa

 

Aunque el discurso del nearshoring prometía un boom de inversiones, la falta de seguridad jurídica, energía limpia suficiente y puertos eficientes ha frenado su consolidación. México sigue siendo atractivo por su cercanía con Estados Unidos, pero el “boom espectacular” aún no se materializa.

 

Seguridad en carreteras

 

La inseguridad en rutas terrestres añade un costo extra. El robo de mercancía o incluso agresiones a operadores pueden detener plantas completas, generando pérdidas difíciles de calcular.

 

Conclusión

 

El 2026 será recordado como un año de adaptación logística más que de expansión. La revisión del T-MEC y las tensiones arancelarias obligan a las empresas mexicanas a diseñar planes alternativos, diversificar proveedores y reforzar la seguridad en sus operaciones.

En un entorno donde la política y la economía global cambian de un día para otro, la clave está en la resiliencia logística: anticipar escenarios, optimizar procesos y mantener flexibilidad para enfrentar lo inesperado.